Hospital Tomás Casas

Ante publicaciones recientes en redes sociales sobre tiempos de espera en el Servicio de Emergencias del Hospital Dr. Tomás Casas Casajús, autoridades y fuentes técnicas del centro médico consideran importante brindar un contexto claro sobre los factores que actualmente inciden en la atención de los pacientes.

En los servicios de emergencias de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la atención se organiza mediante un sistema de clasificación conocido como triaje, basado en la escala internacional CTAS. Este modelo prioriza a los pacientes según la gravedad de su condición, de manera que los casos más urgentes reciben atención inmediata, mientras que aquellos de menor complejidad pueden experimentar tiempos de espera mayores.

En el Hospital Tomás Casas, durante el año 2024 se implementó una estrategia orientada a mejorar los tiempos de atención, la cual consistió en trasladar a los médicos que realizaban la clasificación de pacientes hacia la atención directa, mientras que profesionales de enfermería previamente capacitados asumieron el proceso de triaje.

Esta medida permitió disponer de un médico adicional por turno dedicado exclusivamente a la atención directa, lo que generó una mejora significativa en los tiempos de respuesta del servicio.

El proceso fue acompañado por una capacitación formal de al menos 15 profesionales de enfermería, quienes no solo asumieron la clasificación de pacientes, sino que además desarrollaron procesos de mejora continua, retroalimentación y control de calidad en el servicio, en conjunto con la Jefatura del Servicio de Emergencias.

De acuerdo con datos del hospital, correspondientes al I cuatrimestre del año 2025, este personal profesional de Enfermería, participó activamente en la clasificación de 13.457 pacientes, desglosado de la siguiente forma;

Rojo: 155 pacientes

Azul: 11 pacientes

Amarillo: 1.923 pacientes

Verde: 9.068 pacientes

Blanco: 2.300 pacientes

Estos datos reflejan que la mayor parte de los usuarios corresponde a categorías de menor urgencia, lo cual incide directamente en los tiempos de espera, ya que los recursos deben priorizarse hacia los casos más graves.

No obstante, a partir de mediados del año 2025, una disposición del nivel central de la institución instruyó el retorno al modelo tradicional, en el cual un médico debe asumir nuevamente la función de clasificación. Esta decisión implicó la reducción de un profesional en medicina en la atención directa por turno.

Según fuentes internas, este cambio ha tenido un impacto directo en los tiempos de espera, especialmente en un contexto de alta demanda de servicios de emergencia.

A esto se suma la dinámica propia de la atención de emergencias: los pacientes clasificados como rojo y azul requieren intervenciones complejas que, en muchos casos, demandan la participación simultánea de varios médicos y personal de apoyo. Esto implica que profesionales asignados a consulta deban trasladarse temporalmente a áreas críticas como la sala de shock, disminuyendo la disponibilidad inmediata para otros pacientes.

A nivel institucional, se ha planteado en distintos espacios la posibilidad de que el personal de enfermería asuma el proceso de clasificación de manera más amplia, como una estrategia para optimizar los recursos disponibles. Sin embargo, actualmente no existe una política uniforme que permita su implementación generalizada, debido a limitaciones como la disponibilidad de recurso humano y los costos asociados.

Las autoridades reiteran que el sistema de emergencias prioriza la atención según la gravedad de cada paciente, por lo que los tiempos de espera pueden variar dependiendo de la condición clínica de cada caso.

Finalmente, se hace un llamado a la comprensión de la población usuaria, destacando que el personal de salud continúa realizando esfuerzos constantes para mejorar los procesos y garantizar una atención oportuna y segura dentro de las condiciones actuales del sistema.